Avisar de contenido inadecuado

Apocalipsis 1:4

{
}

Apocalipsis o Revelación

Spanish Reina Valera 2004

Apocalipsis 1: 4.-

(Apocalipsis 1:4) “Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia sea a vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono;”

(Apocalipsis 1:4ª) “Juan a las siete congregaciones que están en el [distrito de] Asia…”

El Apóstol Juan saluda definitivamente en primera persona, es decir, se identifica ante los lectores como el mensajero, comisionado o el señalado por Jesús para recibir la parte final de la profecía referida al reino de Dios. Aquí se cumple lo que Jesús le dice a Pedro cuando este quiere saber sobre el ministerio futuro de Juan.

(Juan 21:21-23) “Cuando Pedro lo vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y éste qué? (22) Jesús le dice: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Tú sígueme. (23) Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo: No morirá; sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga ¿qué a ti?”

Las palabras del Cristo dichas a Pedro, indicaba que Juan estaría aun con vida cuando el volvería enviado por su padre a revelar los últimos acontecimientos en lo relacionado a la voluntad de Dios.

(Isaías 55:10-11) “Porque como desciende de los cielos la lluvia, y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da simiente al que siembra, y pan al que come, (11) Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, antes hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”

Si bien el Apóstol Pedro no comprendió el significado subrepticio de la expresión de Jesús, ésta queda registrada para los discípulos del futuro quienes que con ardor, ansia y osadía buscarían la verdad escondida de las escrituras en lo que se refiere al secreto sagrado de las buenas nuevas. El Apóstol Pablo se refirió a este tesoro escondido que sería revelado en las profecías.

(Romanos 16:25-27) “Y al que tiene poder para confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio encubierto desde tiempos eternos, (26) pero ahora es hecho manifiesto, y por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, dado a conocer a todas las naciones para obediencia de la fe. (27) Al solo Dios sabio, sea gloria por Jesucristo para siempre. Amén.

También por me dio del profeta Daniel el espíritu santo ya daba testimonio de la condición de todo aquellos que buscaría Dios con osadía y el deseo de agradarle.

(Daniel 12:8-10) “Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el cumplimiento de estas cosas? (9) Y dijo: Anda, Daniel, que estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del cumplimiento. (10) Muchos serán limpios, y emblanquecidos, y purificados; mas los impíos obrarán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero entenderán los entendidos.”

Ahora, cuando Juan se refiere a las siete congregaciones que están en el [distrito de] Asia” ¿Qué quiere decir?  ¿Que el mensaje que recibe Juan es solo para estas siete iglesias? ¡No!

El número siete se usa con mucha frecuencia en las Escrituras para revelar la propiedad de completo en sentido espiritual. También puede hacer correspondencia a un proceso perfecto preparado por Dios o confirmado por Él.

Por ejemplo: Dios puso el modelo para todo lo que tenía que ver con el sábado: desde la semana de siete días hasta el año de Jubileo, que seguía a cada ciclo de siete veces siete años. (Éxodo.20:10; Levítico 25:2, 6, 8.)

Asimismo, tanto la fiesta de las tortas no fermentadas como la fiesta de las cabañas duraban siete días. (Éxodo.34:18; Levítico 23:34.)

El número 7 aparece frecuentemente en relación con las normas levíticas para las ofrendas (Levítico 4:6; 16:14, 19; Números. 28:11) y para la limpieza. (Levítico 14:7, 8, 16, 27, 51; 2Reyes 5:10.)

La palabra de Dios es un libro auténtico y profético, los números que en ella se emplean pueden ser puntuales o simbólicos. Generalmente, el contexto permite establecer el sentido que debe darse al número que se cita. Sin embargo, no debe confundirse con la numerología, que consiste en atribuir un sentido místico oculto a determinadas cifras, combinaciones de cifras y totales. Este hábito tuvo su origen en la antigua Babilonia, y Dios la condena junto con otras formas de adivinación y augurios de sucesos. (Deuteronomio 18:10-12.)

Entonces analizado este punto las “siete congregaciones” de Revelación, señaladas luego en el capitulo dos y sus particularidades espirituales, son nada más que el número total de la iglesia de Dios, es decir, de todos aquellos que son ungidos por espíritu santo que componen el cuerpo de Cristo sobre toda la Tierra, donde el reposa por espíritu santo. (Rev. 1:20–3:22.)

(1 Corintios 3:16) "¿No saben que ustedes son el templo de Dios, y que el espíritu de Dios mora en ustedes?"

(Apocalipsis 1:4) “Gracia sea a vosotros, y paz del que es y que era y que ha de venir,…”

¿Qué significa bondad inmerecida de parte de aquel que es y que era y que viene, es decir de Dios? Bueno, recordemos lo sucedido en el jardín de Edén. Cuando la primera pareja humana decide apartarse de Dios como aquel que tiene derecho de decidir sobre toda la creación y determinar lo que es bueno y malo, eso significó una manera de decir ¡no necesitamos a Dios! Por apartarse de la fuente de la vida la primera pareja del género humano creado por Dios muere, pasa a la inexistencia. Lo que queda de ellos es su descendencia. 

El género humano procreado por Adán y Eva queda a merced de un castigo de un hecho que nunca cometió. Por lo que es totalmente injusto recibir una herencia de nuestros primeros progenitores como la de haber perdido la relación con Dios el creador de todas las cosa y fuente de la vida.

Aquí es donde entra a favor de la descendencia de Adán y Eva la bondad inmerecida inconmensurable de parte de Dios. El mismo hizo arreglos para recobrar a la vida que realmente lo es a toda persona que lo reconoce y acepta como el único Dios verdadero con derecho absoluto sobre la creación hecha por sus manos al aceptar el sacrificio propiciatorio de su hijo amado. Es decir ofreció su hijo como pago de rescate donde la sangre de Jesús es la garantía del perdón de nuestras ofensas.

(Efesios 1:7) “en quien tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados, según las riquezas de su gracia,”

(Hebreos 9:22) “Y casi todo es purificado según la ley con sangre; y sin derramamiento de sangre no hay remisión.”

Entonces la bondad inmerecida de Dios significa amor, misericordia, dádiva, obsequio, tolerancia, compasión, perdón, clemencia y el resultado es, para aquellos que responden a esa bondad inmerecida, vida eterna.

(Apocalipsis 1:4) “y de los siete Espíritus que están delante de su trono;”

Cuando habla de los siete espíritus no se refiere a que estos tengan una autonomía o personalidad propia y decidir por ellos mismos extender bondad inmerecida a los seres humanos vendidos al pecado y la muerte. En realidad se refiere a que si Dios extiende esa bondad inmerecida, el poder absoluto del espíritu santo representado con el numero siete, lo perfecto en sentido espiritual, se genera la dedición de Dios mismo, es decir, la fuerza activa de Dios  actúa en conformidad con la decisiones de Dios. En este caso con el amor y la bondad de Dios hacia los seres humanos, produciendo como en el caso del apóstol Juan y de todos los discípulos de Jesús, efectos del fruto de ese espíritu santo a saber:

(Gálatas 5:22-26) “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, (23) mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley….”

Por lo que la solicitud de el Apóstol Juan en su expresión es que reciban de parte de Dios la bondad inmerecida de manera completa produciendo en ellos propiedades que reflejen la personalidad de “Aquel que es y que era y que viene”

{
}
{
}

Deja tu comentario Apocalipsis 1:4

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar de usuario Tu nombre